Quiero dar las gracias

¡GRACIAS!

Por estar aquí, por venir a acompañarnos en el bautizo de nuestra criatura… Nos ha costado, pero ¡hemos parido! Y aquí está, nuestro espacio, nuestra propuesta, nuestra ofrenda. Y hoy lo podemos compartir con vosotros y levantar una copa para tomar algo de aliento y por eso nos sentimos afortunados.

Quienes me conocéis lo sabéis, pero es que yo no tenía ninguna intención de ser emprendedora hasta hace bastante poco. De hecho, creo que mi frase más repetida a Sergio durante los últimos meses ha sido “yo no sirvo para esto”, (normalmente esta frase ha ido acompañada de profusas y amargas lágrimas). Ya digo, ser empresaria no entraba en mis planes, pero como la vida a menudo te da, no lo que quieres, sino lo que necesitas, pues la emprendeduría se me plantó en todos los morros y no pude decirle que no. Y entre otras razones se me plantó en todos los morros porque yo es que vengo de familia de emprendedores, por mucho que le haya dado la espalda a ese hecho, es así. Crecí viendo a mi padre y luego a mis hermanos experimentar las mieles y sinsabores de la emprendeduría, o sea, que algo de esto sí que formaba parte de mí. Mis primeras GRACIAS van para mi familia, gracias a la cual este proyecto ha recibido el primer impulso de energía. Cojo ese testigo de emprendeduría acojoná, pero también agradecida y con ganas de honrar todo ese esfuerzo y toda esa experiencia de los que soy heredera.

Otro GRACIAS con mayúsculas tiene dos nombres: Sergio y Sonia. Sin ninguno de los dos tampoco estaríamos celebrando este día, sin lugar a dudas. El entusiasmo y la pureza de corazón son dos cualidades de Sonia que permitieron que la idea de Move, cuando era sólo un embrión muy pequeño y frágil, pudiera comenzar a crecer y fortalecerse. Siendo Move ya un bebé, Sonia comunica al mundo con todo ese entusiasmo que tiene lo que aquí tenemos la intención de hacer. La fe y el optimismo sin límites son el terreno de Sergio, y el empuje, y la calma, y la visión, y la PACIENCIA, así con mayúsculas también… Sergio: Sin tu apoyo y tu guía día a día, minuto a minuto, whatsapp a whatsapp, es sencillamente imposible que esto se hubiera dado. Sergio es la fuerza de la acción y la estructura, el que me ha salvado de morir ahogada en más de una ocasión (y las que me quedan, siento decirte, querido Thompson).

Y hemos tenido un equipo de diseño e interiorismo magistral, Madrid in Love, que ha sabido plasmar en este espacio todas esas cualidades que queríamos transmitir con este proyecto: elegancia, dinamismo, calidez, luz, salud, diversión, frescura, bienestar… Nos habéis llevado de la mano en este proceso de transformación de este espacio, atravesando dificultades de todo tipo para poder materializar nuestra idea y nuestro concepto: Juanlu, Naroa, Pablo, Silvia, Flor y todo el equipo de Madrid in Love, gracias de corazón.

Cuando me preguntan qué es Move, me encuentro con que me cuesta definirlo, me cuesta explicar qué es (rompiendo la regla número 1 del marketing y el branding, que es definir tu concepto, empezamos bien). Pero sí que siempre he sabido que tiene que ver con el bienestar, con sanar, con curar y avanzar, con nutrir y con cuidar, con poner luz donde había oscuridad. Y todo esto a veces tiene que ver con entrar en contacto profundo con tu cuerpo a través del yoga, con fortalecer tu sistema músculo esquelético practicando pilates, con trabajar tu musculatura interna tratando de mantenerte en pie en una tabla de surf, con expresar tus emociones a través de un trabajo con tu voz, o de mover tu cuerpo como lo dicte tu emoción dejando que ese dolor que te oprimía el pecho salga en forma de baile, o parándote un momento a reflexionar dónde quedó el placer y la presencia a la hora de comer, o con el simple y complejísimo acto de parar y habitar el presente.

De hecho, por eso nos gusta decir que nuestra intención es que Move sea un templo urbano, un lugar donde sanar y reparar cuerpo, mente, alma.

El mundo está pasando por un momento complejo, complejo pero apasionante. Soy de las que creen, y sé que no soy la única, que hay algo nuevo que se está moviendo, que está surgiendo. Una nueva consciencia, un despertar, un cambio de paradigma, como queráis llamarlo…  Y no será fácil ese cambio, no todo será de color de rosa, pero sí creo que vale la pena intentar en lo posible montarse a ese carro, intentar caminar en esa dirección, intentar MOVERSE hacia ese cambio.

Os propongo un brindis por el movimiento, interno y externo, un brindis por el crecimiento, un brindis porque podamos siempre buscar nuestra mejor versión y desarrollar nuestro mayor potencial.

LET´S MOVE!

Mónica Dorta.
Discurso de inauguración, junio 2018.



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