Clase de hipopresivos en Move by Dorta

Los hipopresivos no son solo para embarazadas (ni para mujeres)

Gran parte de las mujeres descubren los abdominales hipopresivos tras el embarazo, ya que es la  mejor forma de tonificar la musculatura abdominal en el momento del posparto. Sin embargo, los hipopresivos no solo tienen beneficios en ese momento de la vida, ni solo están pensados para mujeres.

Este tipo de ejercicios descritos por Marcel Caufriez en los años 80 consiste en combinar una serie de posturas para realizar ejercicios abdominales elevando el diafragma, pero con la peculiaridad de que se realizan durante una apnea espiratoria. De esta forma, se consigue no aumentar la presión intraabdominal, alcanzando múltiples efectos a niveles respiratorios, vasculares, metabólicos y sexuales.  Es decir, que los abdominales hipopresivos consiguen efectos más globales y no solo una mejora de la musculatura abdominal, como pasa con los abdominales tradicionales.

Pese a ello, resulta importante reseñar que no se trata de una técnica fácil de realizar, por lo que lo aconsejable es aprender a realizarla con un especialista, ya que manejar la respiración o la postura necesita de un monitor que no tenemos en la pantalla del móvil o del ordenador.

Fortalecen el suelo pélvico y evitar pérdidas

Uno de los motivos por los que se realiza este tipo de ejercicios en el posparto es porque ayudan a fortalecer el suelo pélvico (un conjunto de músculos que se encuentran en la parte inferior de la cavidad abdominal), pero en realidad esta debería ser una recomendación general. Por ejemplo, está estudiado que también existen problemas de pérdidas urinarias en la práctica deportiva, para la cual los hipopresivos han demostrados ser efectivos. De hecho, el British Journal of Sports Medicine publicaba un estudio en el que se demostraba que estos ejercicios eran eficaces en la  incontinencia urinaria y los prolapsos de órganos del suelo pélvico.

Mejoran la función sexual

Derivado de este fortalecimento del suelo pélvico, se consigue también una mejora en la función sexual. La explicación es que teniendo en cuenta que el suelo pélvico es la musculatura a la entrada de la vagina que se contrae durante el orgasmo, una debilidad de la misma puede influir en su estimulación durante el coito y, por tanto, en la capacidad para llegar al clímax. De forma contraria, una musculatura fuerte, permite ser capaces de ejercitar la misma incluso durante la penetración, permitiendo sensaciones satisfactorias para ambos miembros de la pareja.

Palian problemas respiratorios

Este tipo de ejercicios no solo fortalecen la musculatura del suelo pélvico, sino también la relacionada con la respiración. Es por ello que se han realizado estudios que han llegado a la conclusión de que la gimnasia hipopresiva puede ser una técnica prometedora en el tratamiento de los problemas respiratorios obstructivos que limitan la ventilación pulmonar. La clave está en que la unión de ejercicios posturales con otros respiratorios flexibiliza los tejidos, de forma que los pulmones son capaces de retener más aire al contar con más espacio disponible.

Ayudan al dolor de espalda

Además de los propios abdominales y del control de la respiración, las posturas son otro de los factores que influyen en la realización de los hipopresivos, razón por la cual también resultan beneficiosos de cara a los dolores de espalda. En concreto, la idea es que con estas posturas se consiguen equilibrar las fuerzas que actúan sobre la columna, por lo que los síntomas en el cuello y las zonas dorsal y lumbar pueden disminuir e incluso desaparecer.



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